2 de junio de 2020

«Darle vida al papel» 

Entrevista a Andrés Wilmar Chaverra

Andrés «Wilmar» Quinto Chaverra es un artista colombiano de veintitrés años que desarrolló su pasión del dibujo a fuerza de práctica y aprendiendo a través de tutoriales.

 

Oriundo de Isla Fuerte, emigró a los cuatro años luego de que, en el pueblo vecino, Boyacá, surgieran fuertes actos de violencia. Entonces, su abuela reunió a tíos y nietos y se los llevó a vivir con ella a Urubá, donde reside actualmente. Allí no existen las escuelas de arte ni los talleres de dibujo. Su aprendizaje fue totalmente autodidacta. Fue la conexión a Internet lo que ayudó a Andrés Wilmar a convertirse en un experto en retratos y hacer de su pasión, su trabajo. Con gran habilidad, plasma en papel la vida del modelo.

   — ¿A qué edad empezaste a dibujar?

   — A los siete años.

   — ¿Quién te enseñó?

   — Aprendí practicando. Ya sea [siguiendo un] video de youtube y practicando en mi casa…

Wilmar, el pseudónimo que se puso (así lo llamaban en la escuela), nos contó que quién le regaló el primer cuaderno para dibujar fue su abuela Marcelina y la razón principal fue para que tuviera con qué entretenerse mientras ella salía a trabajar.

   — ¿Qué fue lo que la motivó a regalarte eso? ¿Ella también dibujaba o te veía a vos dibujar...?

   — No, ella me lo regaló porque… para colocarme a hacer cosas, como ella trabajaba y yo me quedaba solo en la casa, entonces ella me colocaba a «molestar en el cuaderno». En ese entonces yo veía los dibujitos de Dragon Ball Z, y me gustó plasmarlos.

   — ¿Qué era lo que te atraía de esos dibujos?

   — Pues, porque tiene muchas líneas… me gustan las caricaturas con muchas líneas.

   — Desde entonces te dedicaste a dibujar…

   — Sí, señora.

   — Y vendes tus dibujos…

   — Se me hace muy difícil porque acá tampoco valoran el arte.

   — Lo que sorprende muchísimo es el realismo de tus dibujos. ¿Cómo lograste plasmarlo en papel?

   — Ah… pues… la verdad es que veo muchos videos en youtube. Empecé primero a darle realismo a los ojos… Lleva mucha práctica.

A veces los dibujos me quedaban mal entonces los dañaba…, y a veces yo no quería seguir dibujando…, no sé si usted me entiende… ¡Estuve como seis meses como para darle realismo a un ojo.

    — El retrato del hombre mayor es increíble… ¿es alguien de tu familia?

    —No, esa es una imagen que busqué de google que me resultó muy llamativa por la textura de los ojos y del rostro, ¡y los pelos también!

   — Es impresionante y admirable que hayas aprendido vos solo con los tutoriales… Claramente tenés el don del dibujo. ¿Cuál fue el mayor desafío que sentís que tuviste en este camino de convertirte en artista?

   — Pues, la verdad, yo dejé de dibujar por problemas que tenía en la casa… Porque me mandaron pa´ donde yo nací, porque acá como… había mucha violencia, ¿sí me entiende? Entonces me mandaron para allá y dejé de dibujar un año. Cuando quise otra vez recuperar el arte fue muy duro. Entonces, practiqué y traje de nuevo esa habilidad.

   — ¿Qué es lo que más te gusta de dibujar?

   — Pues, la verdad, darle como vida a un papel. Me hace olvidar los problemas…

   — ¿Quiénes son tus modelos para dibujar?

   — La mayoría los busco por google o sino retratos que me mandan a hacer. Esos son mis modelos.

Andrés Wilmar tiene una página de Facebook donde muestra sus obras. Es gracias a las redes que se está dando a conocer y a través de las cuales recibe encargos y las imágenes-modelos.

    — ¿Tenés muchos encargos?

    — Pues, por ahora sí, me escribe mucha gente por Facebook, pero se me hace muy difícil responder ¡porque tengo como casi tres mil mensajes! Encima ahora, como estamos en acuertalamiento se me hace más difícil porque se me están terminando los materiales y está cerrada la tienda. Pero sí, tengo varios.

    — Bueno, pero muy bien ¡porque lograste vivir del arte!

    — Sí, señora. Ah, y le cuento que tengo el apoyo de un muchacho que es fotógrafo, Duber. Así que, si Dios quiere, cuando esto termine vamos a montar una corporación.

    — ¿Una corporación para qué?

    — Para las empresas que quieran colaborar donando para montar un taller para enseñar a los niños para que no caigan en la violencia.

   — ¿Ya tiene nombre?

   — No, todavía no tiene nombre.

   — Allí donde vivís ¿hay muchos niños en peligro de caer en la violencia?

   — Pues sí, acá hay muchos niños y las pandillas andan con algo parecido a un machete…. ¿Sí me entiende?

   — Sí, sí…

   — Entonces, hay mucho pelado que los invitan por el vicio, hay mucho vicioso… ¿Sí, usted me entiende?

   — Sí...  

   — Acá donde yo vivo no hay escuela de arte, no hay nada de eso. O sea, adonde estoy viviendo es como un corredimiento, entonces el gobierno como que nos tiene olvidados.

Por momentos, la mala conexión de Internet nos obligaba a repetir la pregunta o la respuesta, sin embargo, a través de ese ruido de interferencia, mientras hablaba con Andrés Wilmar escuchaba de fondo a los pájaros tropicales invadiéndolo todo con su canto, entonces lo imaginaba sentado en la puerta de su casa, rodeado de selva, con sus hermanas dando vueltas a su alrededor viendo como a su hermano le hacían otra nueva entrevista sobre su arte. 

No somos los primeros que entrevistamos a Andrés Wilmar, y sin duda no seremos los últimos. Desde acá, Argentina, en esta cuarentena le agradecemos de corazón el tiempo que nos dedicó, y le deseamos el mayor de los éxitos con el emprendimiento del taller de dibujo y fotografía para los niños del lugar, porque el arte también salva vidas.

 |     Argentina 

 

|     Todos los derechos reservados

 

Copyright 2019

 

LPE
  • Facebook
  • Instagram